Normalmente, usted va la farmacia con una receta, bueno con la tarjeta sanitaria, y le dispensan lo que necesita para recuperarse de la dolencia que padezca, a no ser que sea para elTDAH y compruebe que después de ir a una botica tras otra resulta que no hay lo que precisa. Las familias afectadas llevan meses peregrinando de botica en botica por el desabastecimiento en el suministro de metilfenidato y es un horror.