La Mikaela deja un abarrote total en Buño, nunca visto hasta ahora

La Mikaela deja un abarrote total en Buño, nunca visto hasta ahora
Miles de personas en la Mikaela de Buño / Raúl López

Se cumplieron las previsiones y Buño enloqueció este sábado con el Enterro da Mikaela. Una marea de gente inundaba la localidad malpicana desde primeras horas de la tarde, resultando imposible divisar cuando terminaba a lo largo de la carretera principal. 


La fiesta desquitó con creces la paréntesis del año pasado debido a la pandemia, con un abarrote total que hacía muy complicado seguir a la comitiva de la Mikaela a bordo del tractor, con su tradicional atuendo y exuberancia. Tampoco faltó el autobús discoteca para realzar el ambiente festivo y la tradicional misa en honor a la Mikaela, antes de que fuese reducida a cenizas. 


A pesar de que el Entroido ya finalizó hace un mes, prácticamente todos los asistentes lucieron los disfraces, como es habitual en esta fiesta. Sin embargo, las mascarillas brillaron por su ausencia en un evento más que multitudinario, tal como reconocían algunos más reacios a sumarse a la fiesta. 


Un amplio dispositivo policial velaba por la seguridad de la fiesta, con dispositivos llegados desde diferentes partes de Galicia, incluso agentes de la Illa de Arousa. El concejal de Tráfico y Seguridad, Alfredo Cañizo, reconocía que era imposible calcular las miles de personas que había en Buño, algo nunca visto, y pudiendo llegar a los 10.000 asistentes. Más de 30 autobuses y cientos de coches particulares, con grupos de jóvenes llegados de toda la comarca y de otros puntos de la comunidad, daban fe de las ganas de fiesta que hay tras la pandemia, con dos años en los que apenas hubo espacio para el ocio como se conocía antes. 


La Mikaela demostró que los tiempos de pandemia y restricciones se han superado y se recupera la fiesta de antaño, con baños de multitudes en muchos eventos. El buen tiempo de la jornada todavía ayudaron a animar más la fiesta y se da así por inaugurada la nueva época, intuyendo ya lo que será un verano de grandes celebraciones en toda la comarca. La fiesta prometía prolongarse hasta altas horas de la madrugada, con la música de los dj, verbena y mucho botellón, como se intuía en los carritos que portaban los asistentes.

La Mikaela deja un abarrote total en Buño, nunca visto hasta ahora

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