Salud mental: La actitud, maestra de vida

Salud mental: La actitud, maestra de vida
Mente. I PXHERE

Existe una especie de lista de prioridades que nos hace anteponer unas cosas por delante de otras. Damos prioridad a la salud, pero ¿en qué pensamos cuando hablamos de salud? Nos preocupamos en gran medida de la salud física, sin darnos cuenta de que a veces dejamos en un segundo plano a la salud mental. La salud mental es un tema que nos atañe a todos. 


El paso de la pandemia ha supuesto un antes y un después en la situación de la salud mental, no solo a nivel nacional, sino a nivel mundial. Hechos como el confinamiento, han duplicado el número de casos de urgencias.

 

Las instituciones públicas han hecho eco de la salud mental, ya que era un tema que estaba silenciado anteriormente. A pesar de haberse dado a causa de una situación negativa, sin duda es un avance el hecho de poder hablar de nuestra situación psicológica sin tratarla como un tema tabú, y eso ayuda en gran medida a su tratamiento.


La actitud, maestra vida nos permite elegir cómo respondemos ante la vida. Es una capacidad  que tenemos los seres humanos para afrontar la vida. 

 

Las personas con una actitud positiva son más felices. Mantienen una relación mejor consigo mismos y con los demás. Adquieren mayor capacidad de disfrute, contagian e irradian energía positiva, son más queridos, conservan el optimismo, se enfocan en la solución no en el problema, consiguen sus objetivos, detectan oportunidades y son más exitosos.


El doctor Mario Alonso Puig ,cirujano general y del aparato digestivo, asegura que la actitud resulta determinante a la hora de afrontar una enfermedad ya que afecta a las emociones. Estas producen complejas reacciones químicas en el organismo que nos hacen sanar o enfermar.

 

Según estudios de la universidad de Harvard, las personas con buena actitud tienen una mejor perspectiva de la vida y son más sanas.

 

Su sistema inmunológico estás más fortalecido que el de una persona con una actitud más pasiva o negativa ante la vida. Se estima que viven entre ocho y diez años más que los demás. Las personas con una actitud positiva se retroalimentan elevando sus niveles de feromonas y endorfinas manteniendo estados generales positivos.

 

Nuestra actitud es producto de nuestros pensamientos y de cómo percibamos la vida. Elegir la actitud para cada situación es nuestra labor de cada dia y la buena noticia es que somos los únicos responsables de esta libertad que se llama ACTITUD.

 

Herramientas que facilitan nuestra salud mental:


Sonreír:

 

El gesto de sonreír acciona los músculos faciales generando la activación de neurotransmisores fundamentales para la felicidad como son: dopamina, endorfina, serotonina y oxitocina. Además se reduce la hormona responsable del estrés, el cortisol. La sonrisa es necesario tenerla presente aunque no nos nazca, para automatizarla en nuestra psique e integrará en nuestro día a día.

 

Agradecer:

 

Es valorar lo que tenemos y no estar centrándonos en lo que nos falta. Agradece cada cosa buena que tengas alrededor por pequeña que sea. El ser agradecidos nos conecta con la vida, nos ayuda a adaptarnos a las circunstancias y a tener mejor salud mental y física.

 

Focalizarnos en las soluciones:

 

Cuando nos centramos en el problema y no en las soluciones nos bloqueamos. Buscar soluciones nos abre a otras alternativas, oportunidades que nos abren un espacio para el cambio. 

 

Gestionar nuestro estado emocional:

 

Detectar y gestionar nuestro estado emocional es identificar cómo nos sentimos y elegir cómo queremos sentirnos. 


Elevar nuestra vibración:

 

Somos energía en movimiento. Vibramos atrayendo según somos. El amor es la mayor fuente de energía, así que busca formas de ser y dar amor. Ejemplo: perdonando, ayudando a los demás, crear y mantener un ambiente armonioso, valorar lo que ya tienes, una llamada a un amigo, paseo por la naturaleza, etc. 

 

Cuidar nuestra energía vital:

 

La energía vital es salud. Distánciate de las personas que están continuamente en la queja o la culpa, de los medios de comunicación que fomentan el miedo y de las conversaciones negativas y de las personas que no te aporten hábitos saludables. 

 

Activar nuestra mentalidad de crecimiento:

 

Una mentalidad de crecimiento es una actitud que acepta el cambio y está abierta al desarrollo personal. Nos permite crecer, evolucionar, para poder tener el poder de elegir cómo nos gustaría comportarnos y qué queremos conseguir.



La actitud es la maestra de vida, nuestro reto es tratar de elegir la mejor actitud para cada situación de vida.  

 

El  libro “Optimismo y salud. Lo que la ciencia sabe de los beneficiosa, enriquecida por su propia experiencia profesional y personal, es un libro muy recomendable para profundizar en la relevancia de la actitud positiva como principio. del pensamiento positivo”. Su autor, el prestigioso psiquiatra Luis Rojas Marcos, ofrece una visión rigurosa desde la perspectiva científica. 

 

Apunta el Dr. Rojas Marcos que “las desdichas son para compartirlas, puesto que la unión y la conversación con otros estimulan el sentimiento de universalidad, la sensación de que “no soy el único”, y animan a formular interpretaciones provechosas que alivian el estrés generado por las calamidades”. Además, “intercambiar emociones y pensamientos, dar y recibir afecto, y aceptar y ser aceptados por los demás, son actividades básicas que estimulan estados de ánimo positivos” y, añadimos, fomentan una actitud positiva.  


Una actitud positiva nos impulsa a buscar información y soluciones

 

Ante las adversidades y la incertidumbre del futuro o ante el temor de conocer la respuesta a nuestras dudas, con frecuencia, nos bloqueamos, lo que nos impide adoptar actitudes positivas

 

El temor, la incertidumbre, el miedo… son sentimientos generadores de ansiedad que interfieren y limitan la actitud positiva. Si la ansiedad es pasajera y somos capaces de detectarla y de activar mecanismos para controlarla, no tiene que ser un gran problema. Ahora bien, como nos recuerda el Dr. Rojas Marcos, “los estados crónicos de ansiedad constituyen otro veneno para los ingredientes del optimismo”, ya que la ansiedad no controlada genera indefensión y “el sentimiento permanente de indefensión tiene efectos devastadores sobre el temperamento de los seres humanos.  Con todo, es importante tener en cuenta, tal y como afirma el doctor, que “el peor veneno del optimismo es la depresión”. No hay que confundir la depresión con sentimientos pasajeros de tristeza, algo que no siempre es fácil, por lo que, ante la duda, es importante pedir consejo profesional. 


Es importante no confundir la actitud positiva con ingenuidad

 

Las reflexiones del Dr. Rojas Marcos nos llevan a ver cómo la actitud positiva “es compatible con la capacidad de valorar con sensatez las ventajas y los inconvenientes de las decisiones”.  “Ejercer de optimista realista consiste, por un lado, en promover con regularidad estados de ánimo positivos, mediante estrategias destinadas a aumentar la satisfacción que extraemos de las diversas parcelas de la vida. 

 

Pero también implica moldear nuestra forma de pensar, con el fin de maximizar las percepciones, explicaciones y perspectivas favorables de las cosas, incluyendo la valoración del esfuerzo que uno invierte en ese ejercicio”. La actitud positiva y el optimismo no implica no percibir los riesgos.

“Una actitud de esperanza estimula los dispositivos curativos naturales del cuerpo y anima psicológicamente a la persona a adoptar hábitos de vida saludables”. 

 

Ser optimista o mantener una actitud positiva no significa no reconocer la magnitud de los problemas “El optimismo no está reñido con la aceptación de los problemas reales o los aspectos negativos de una situación desafortunada, pero sí lo está con el rechazo de cualquier estrategia que pueda ayudar a resolver los problemas o mejorar la situación”. 


El  sentido del  humor  es un gran aliado para fomentar una actitud positiva, su función principal es ayudarnos a mantener una saludable distancia emocional de los conflictos y las circunstancias que nos amenazan. También nos ayuda a reconocer las incoherencias de la vida. Nos ayuda a desplegar una dosis de gracia y ocurrencias para conectarnos con los demás y con nosotros mismos y  cuando se presenta una crisis, el sentido del humor nos ayuda a relacionarnos con otras personas”.  

 

Para finalizar me gustaría enumerar varias cualidades que podemos fomentar en nuestro entorno más cercano:

 

- Empatía: escuchar, respetar y intentar no juzgar sus pensamientos.

- Mostrar cariño y comunicar que estamos para cuando nos necesiten.

- Observar el entorno  y la causa del problema.

- Contactar con un especialista para una ayuda mas profesional. 

Salud mental: La actitud, maestra de vida

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