La desinformación rusa como tortura: dicen a los prisioneros que Polonia ha ocupado Ucrania

La desinformación rusa como tortura: dicen a los prisioneros que Polonia ha ocupado Ucrania
Daños provocados por un dron en un edificio comercial de Moscú / YURI KOCHETKOV (EFE)

Rusia practica la tortura psicológica sobre buena parte de los prisioneros de guerra ucranianos, a los que niega el acceso a la información y mina su moral con noticias falsas como que Polonia ha invadido Ucrania, denuncia el organismo de Kiev encargado de los intercambios de capturados.


"Les privan de cualquier posibilidad de obtener información, les cuentan a los prisioneros que la mitad de Ucrania está bajo control de Polonia", explicó a EFE el portavoz de este organismo, Petro Yatsenko, durante un encuentro con varios medios en español en Kiev organizado por el Centro ucraniano para el Diálogo Transatlántico.


Según datos del Centro de Coordinación para el Tratamiento de los Prisioneros de guerra ucraniano, un 95 % de los 2.500 cautivos ucranianos retornados en intercambios por prisioneros de guerra rusos fueron torturados por las autoridades de Rusia.


"Es todos los días, los torturan con descargas eléctricas", cuenta Yatsenko, que explica también que a los prisioneros de guerra ucranianos se les niega sistemáticamente cualquier posibilidad de contacto con sus familias.


Otra violación por parte de Rusia de la Convención de Ginebra que regula el tratamiento de los prisioneros de guerra tiene que ver con la alimentación.


"Nosotros tenemos varios prisioneros que habían perdido 30, 40 e incluso 50 kilos de peso", concluye Yatsenko en referencia a varios casos célebres de militares ucranianos que han regresado a su país literalmente en los huesos tras meses de cautiverio en Rusia. 

 

Por otra parte, las tropas ucranianas interceptaron la noche pasada un intento de irrumpir en el país por la región de Chernihiv, en el norte, a cargo de un grupo de saboteadores rusos, informaron fuentes militares de esa región.


Las defensas del ejército ucraniano lograron "detener" ese intento por parte de un grupo de reconocimiento identificado como enemigo, indicó el comandante de las Fuerzas Conjunta, Serhiz Nayev, según recoge el portal Ukrinform.


De acuerdo con esta fuente, el grupo estaba integrado por cuatro hombres armados, que fueron detectados por las cámaras termográficas de la guardia fronteriza.


La intervención de las tropas ucranianas detuvo el avance del grupo de los presuntos saboteadores que, según Nayev, "sufrió pérdidas y no logró su objetivo".


Ukrinform recuerda al respecto que los servicios secretos habían detenido anteriormente a un agente ruso que supuestamente recopiló informaciones en esa región del norte de Ucrania. 

 

Además, dos buques rusos que patrullan el mar Negro destruyeron a primera hora de esta madrugada tres drones marinos ucranianos que intentaban atacarlos, informó el Ministerio de Defensa de Rusia.


"Esta noche, las Fuerzas Armadas de Ucrania intentaron sin éxito atacar los patrulleros 'Serguéi Kotov' y 'Vasili Bykov' de la Flota del Mar Negro con tres lanchas no tripuladas", señaló Defensa en un comunicado.
Los tres drones marinos fueron destruidos con fuego del armamento de los buques, que "continúan cumpliendo las misiones asignadas", añade.


El ataque se produjo a 340 kilómetros al suroeste del puerto crimeo de Sebastopol, donde tiene su base la principal base de la Flota del Mar Negro.


Según Defensa, los patrulleros atacados controlan la navegación en la parte suroccidental del mar Negro, por donde Ucrania exportaba sus cereales en virtud del acuerdo del grano, suspendido por Rusia el pasado 17 de julio.


El de hoy es el segundo ataque con drones marinos "Serguéi Kotov" en una semana. El 25 de julio el patrullero destruyó dos lanchas no tripuladas que se le aproximaban cuando se hallaban a una distancia de 1.000 y 800 metros, respectivamente.


Los drones marinos ucranianos, que a mediados de julio dañaron el puente de Crimea, que une la anexionada península con la Rusia continental, se han convertido en una arma que supone una amenaza para la superioridad naval rusa en el mar Negro.


Moscú sospecha que la OTAN ha suministrado a Kiev tecnología para la fabricación de drones marinos, mientras otros son motos de agua reconvertidas en aparatos kamikazes no tripulados.
Aunque tardó en hacerlo, el Ejército ucraniano reivindicó la pasada semana la autoría del último ataque contra el puente de Crimea.


El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha asegurado que el puente "es una infraestructura hostil", construida al margen del Derecho internacional, que se ha convertido en un eslabón logístico crucial para el transporte de munición para el Ejército ruso.


"Por eso es nuestro objetivo, y cualquier objetivo que trae la guerra y no la paz debe ser neutralizado", subrayó. 

 

Mientras, un edificio comercial fue impactado por un dron en las primeras horas de este martes en Moscú, según informó el alcalde de la capital rusa, Serguéi Sobyanin.


Por otra parte, las autoridades ordenaron el cierre provisional del aeropuerto internacional de Vnukovo. 

 

Sanciones

Rusia elude las sanciones impuestas por Occidente por la guerra en Ucrania e importa mercancías prohibidas tanto de uso civil como militar por miles de millones de dólares, según develó una investigación del portal independiente ruso Viorstka.


"Solo durante el último medio año Rusia importó chips de compañías occidentales sujetos a sanciones por un valor superior a los 502 millones de dólares, que son utilizados para la producción de misiles y otros tipos de armas", informó el medio, especializado en la investigación periodística.


Viorstka llegó a esta conclusión tras acceder a datos clasificados de las estadísticas aduaneras rusas y entrevistas a personas relacionadas con la logística de mercancías, y con empresarios rusos que "explicaron cómo funcionan los esquemas de suministros ilegales".


El medio indicó que "han sido importados tornos para la industria armamentista por un valor de millones de dólares -171 millones-, piezas de repuesto para la aviación civil, y iPhones por 389 millones de dólares".


"Nuestra investigación demostró que Rusia puede importar prácticamente todo desde cualquier parte del mundo, desde un chip de uso civil y militar hasta un turbopropulsor para un Airbus. En los esquemas a través de terceros países participan compañías occidentales y las autoridades rusas evaden exitosamente las sanciones europeas y estadounidenses", señaló Viorstka.


El medio puso como ejemplo los misiles de crucero rusos X-101, fabricados por la corporación KTRV y usados en Ucrania, que tienen procesadores Intel y chips Xilinx y Texas Instrument, además de un transceptor Analog Devices Inc.


"Durante el último medio año por las aduanas rusas pasaron componentes de la estadounidense Analog Devices Inc por un valor de más de 98 millones de dólares, de Xilinx por más de 75 millones, de Texas Instrument por al menos 38 millones", revelaron los investigadores.


Rusia importó semiconductores de la compañía alemana Infineo, la mayor de su tipo en este país, por más de 28 millones de dólares.


"Además, a Rusia llegaron mercancías de Marvell (productor de chips) por más de 11 millones de dólares, Cypress Semiconductor, más de 3,8 millones de dólares, y Amtel, más de 2,7 millones de dólares", añadió.
El medio señaló que a territorio ruso llegaron también procesadores estadounidenses Intel y AMD, por más de 169 y 35 millones, respectivamente.


"Prácticamente todos los componentes electrónicos occidentales llegan a Rusia a través de China y Hong Kong", indicó Viorstka, según la cual tres compañías hongkonesas suministraron a la parte rusa más 70 millones de componentes durante los primeros seis meses de 2023. 

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